Imaginación, juego y neurodesarrollo

Imaginación, juego y neurodesarrollo
18/05/2018 wanatoy

El juego es un facilitador del aprendizaje, la imaginación potencia el neurodesarrollo.

Sabemos que el juego está estrechamente vinculado a las dimensiones básicas del desarrollo infantil: psicomotor, intelectual, social y afectivo-emocional (Garaigordobil, 1990). En este artículo queremos reforzar el concepto de que el juego y la imaginación mejoran algunas habilidades básicas para el neurodesarrollo.

La imaginación es un elemento abstracto, en los niños aparece como facilitador del pensamiento y de las ideas. La imaginación es una función psicológica superior, necesaria para enfrentarse al mundo tanto en la infancia, como en la edad adulta ya que imaginar es aprender, es asociar conceptos y solucionar problemas. Para poder fomentar la imaginación de los niños pequeños, es importante tener juguetes poco estructurados y sin instrucciones, que permitan que sean los niños los que pongan sus propias reglas.

El juego simbólico real es aquél que aparece sin juguetes, cuando un niño puede coger un palo e imaginar que es una lanza. Cuando esto ocurre, el niño no está representando algo de su realidad, sino que está imaginando y simbolizando desde la abstracción.

Jugar tiene un valor fundamental en el desarrollo del niño, es un aspecto innato que favorece el desarrollo de todos los sitemas que interactúan para facilitarlo. Cuando dejamos a un niño tranquilo, lo primero que hace es jugar, y si no le interrumpiéramos, posiblemente el niño jugaría siempre.

Si nos fijamos bien, los niños cuando juegan se toman muy en serio su juego: se concentran y son constantes, persisten en las tareas que se le complican y buscan soluciones para cada nuevo reto, los niño no diferencian entre jugar y aprender. Debemos tomarnos como algo muy serio el juego del niño, pues no existe una mejor manera para aprender que que aprender jugando.

Los estudios en neurodesarrollo y neurobiología han demostrado que para que un aprendizaje sea duradero, se deben activar nuestros centros emocionales como la amígdala y el hipocampo. El juego es el mecanismo emocional con el que el niño adquiere habilidades y capacidades. El juego (como el aprendizaje) empeza por las percepciones, emociones, sensaciones y movimiento hasta llegar progresivamente al pensamiento abstracto y a las ideas.

Jugar estimula el neurodesarrolo, cuando un niño juega, en su cerebro se segrega serotonina, acetilcolina, endorfinas y dopamina. Un conjunto de hormonas y neurotransmisores que aportan numerosos beneficios en el neurodesarrollo:

  • La serotonina ayuda a regular el estado de ánimo y reduce los niveles de ansiedad
  • La acetilcolina mejora la capacidad de atención, activa la memoria y permite el aprendizaje a largo plazo.
  • La producción de endorfinas aportan sensación de bienestar e impulsan la imaginación.
  • La dopamina además de colaborar en el proceso de imaginación, ayuda a regular y coordinar el movimiento necesario durante el juego.

Algunos estudios científicos han demostrado que la abundancia de juguetes puede alterar la calidad del juego y reducir la capacidad imaginativa y creativa (Dauch,C., Imwalle,M., Ocasio,B., Metz,A.E., 2018) y en esta línea,  defendemos la importancia de poder disponer y jugar con  juguetes poco estructurados o no juguetes que permitan y potencien la imaginación.

En casa podemos aprovechar cualquier material que tengamos como cajas, rollos de papel, botellas, tapones o cualquier otro elemento con los que podamos crear juguetes como este bonito ordenador de cartón, animales, un juego de memoria y un parking.

También os presentamos diferentes juguetes que por su diseño y características ayudan a fomentar la imaginación y la creatividad. Estos  juguetes han sido seleccionados porque no limitan el juego y permiten múltiples juegos y maneras de jugar. 

1. Kit silicona DËNA

Conjunto de figuras de silicona para niños entre 0 y 6 años, que aportan diferentes usos y tipos de juego según a cada edad evolutiva. Desde los primeros meses

+ información

2. Arco iris Waldorf

Arco iris de madera de la línea pedagógica Waldorf compuesto por 6 arcos de madera con los que poder potenciar el juego simbólico y creativo. A partir del primer año.

+ información

3. Bloques de madera plan toys

Conjunto de 50 bloques de madera para imaginar, proyectar, crear e imaginar múltiples juegos y escenarios. A partir del primer año.

+ información

4. Juego de regletas Goula

Juego de 300 regletas de madera de Goula que favorecen la imaginación mientras ayudan en el desarrollo de la visomanipulación, visuopercepción y concepto de cantidad. A partir de los 3 años.

+ información

5. Hello Box de Bioblo

Hello Box es un increíble juego de construcción en el que todas las piezas son iguales y no limita la imaginación de los pequeños. A partir de 3 años.

+ información

6. Lego constructor creativo

Clásico juego de lego en su versión poco estructurada con la que podemos crear un sinfín de construcciones. A partir de 4 años.

+ información

Referencias

  1. Garaigordobil, M. (1990). Juego y desarrollo infantil. Madrid: Seco-Olea.
  2. Dauch,C., Imwalle,M., Ocasio,B., Metz,A.E., (2018). The influence of the number of toys in the environment on tooddler’s play. Infant Behaviour and Development. 50 (78-87).

Artículo redactado por el equipo interprofesional Wanatoy

WANATOY usa cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y generar estadísticas del uso de la web. Al cerrar este mensaje o continuar navegando por nuestra web aceptas el uso de cookies en este dispositivo, de acuerdo con nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies